SER ADULTO...

 
Ser niño permite ver el mundo de formas que los adultos parecemos olvidar. En el mundo de los niños nada se da por hecho y con cada respiro hay una nueva oportunidad para verlo todo por primera vez. 
 
En esta etapa no se entienden los imposibles, los "no-se-puede"; la vida es entonces camino de promesas en el cual los chicos avanzan sin miedo y con sobrada actitud para conocer, aprender y descubrir.
 
En este mes celebremos también al niño interior y la mejor forma de hacerlo es permitirle jugar;  tal vez suceda que te subas nuevamente a la "bici" con el "frutsi" sonando y tu hijo al lado.